viernes, 11 de junio de 2010

Como lo vives tu, como lo vivo yo...


Siempre me pregunto el porque de que para algunas mujeres la perdida de sus embarazos es tan terriblemente dura y para otras es algo movilizador, donde dicen no necesitar vivir un duelo porque no lo viven como la muerte de un hijo.
Supongo en una lista interminable que me he hecho que la ignorancia predomina en mucho de esto, por ejemplo:
No creen en la realidad de un hijo porque el embarazo pudo haberse interrumpido en sus primeros tiempos, porque se cree que todavía no era una persona, porque era muy chiquito.
Porque todavía su vientre no se notaba, porque no llegó a sentir las primeras pataditas....
O porque no soñara ese hijo desde toda su realidad, esa que va desde antes de ser concebido.
Hay quienes creen en un hijo solo después de ser parido o después de bastante tiempo compartido fuera del útero menospreciando el valor de esa vida según el tiempo de su existencia.
No puedo tolerar imaginar mi vida sin ninguno de mis otros hijos como pensé que no iba a soportar vivir sin mi angelito...
Cuando mi amorcito dejo de vivir en mi vientre pensé que todo se terminaba ahí, no había nada que me dejara seguir viva, ni siquiera tenía fuerzas para mis otros hijos, no era falta de amor sino todo lo contrario, era un amor que me superaba y me desbordaba el alma y el cuerpo. El tiempo me mostró que jamás iba a dejar de ser madre mientras yo tuviera en mi corazón la convicción de ese amor que viví y que dejó una huella imborrable en mi. Fue así como debí asumir la realidad y sus consecuencias, era la madre de un angelito me gustara o no.
No puedo decir SI! ME GUSTA!! Porque sería lo mas hipócrita de mi vida, se que es un amor tan grande y maravilloso en el que a medida que uno se va dejando adentrar descubre un mundo diferente y completamente desconocido, donde el amor es pleno realmente y nada mas importa, pero hay días en los que quisiéramos no tener que ahondar tanto en este mundo desconocido de nuestros propios sentidos y sentimientos y quisiéramos manejarnos con lo común y cotidiano de lo palpable, y ante la imposibilidad de esto la frustración nos gana la batalla.
No somos ni malas madres, ni es que le ponemos pocas ganas a este amor, simplemente somos madres con los pies en la tierra y atadas a este mundo tan material que vivir el plano espiritual plenamente nos cuesta mucho, como si tuviésemos que vivir en trance permanente para no desconectarnos en la frecuencia de lo real y total y que este suelo nos retenga en esta vida a medias...
A cada una, nuestras manos nos piden tocar esa piel tan suave que jamás descubrimos en un baño.
Nuestros oídos sienten la necesidad de el mas mínimo sonido de su corazón hoy y ahora.
Deseamos oler como si fuera que nos falta el oxigeno que nos mantiene con vida. Hablamos a sus mas pequeños e inmensos recuerdos, mirando aquel objeto, una eco, las ropitas que les preparamos, el test de embarazo, lo que sea que le pertenezca y nos una a ellos porque nuestros ojos y nuestra voz son como un código indescifrable juntos y se necesitan uno al otro para establecer esa conversación.
Con el tiempo esto también lo comprendemos, no son necesarios para estar en contacto con ellos pero si es para nuestro corazón dolido un mimo directo y certero.
Son nuestros tesoros del alma y de esta tierra que pareciera que muchas veces esta sociedad que no comprende nos exige como si fueran la prueba de sus existencias.. aunque aún con ellas mira desconfiada de costado, desvalorizando esta maternidad tan sacrificada y repleta de amor como cualquier otra.
Cada una debe descubrir el porque esta y no de la otra, seguramente hay una respuesta yo por lo pronto subí a esta barca e intento capitanearla, enfrentándome a las tempestades y disfrutando de los días calmos... Buscando que no me ahogue ninguna gran ola y aprendiendo cada día un poco mas de cómo sobrevivir en medio de este naufragio de sueños rotos.

martes, 8 de junio de 2010

Palabras para mi ángel♥


Me abandono en este amor, aunque muera de miedo, aunque la frialdad de tu ausencia me hable en silencio.
Me arriesgo a todo o nada porque la nada ya la tengo y todo es vivir con el alma en el cielo, pisando muy firme este frió suelo.
Me deslizo entre nubes, busco tu voz en este aturdido juego, te intento hablar al oído para ver si duermes, te intento hablar al oído y ya no te tengo.
Debo aprender a abrazarte con el alma, porque mis brazos son torpes, podrían lastimar tus alas, podrían detener tu vuelo.
Quisiera ser tan etérea como lo sos desde aquel momento, quisiera no tener este cuerpo para no tener que sentirte tan lejos.
Quisiera pero no puedo, a mi me tocó esperar y mientras crezco te espero.
No corras tan fuerte entre las nubes, no ves que no comprendo y tengo miedo.
Me olvido que tu cuerpo es pura alma y me asusta que roces tus piernas corriendo estrellas en el cielo.
Vos que ya comprendes todos los misterio sabrás entender que las madres a veces cuidamos en exceso.
No es fácil ser madre en esta tierra y menos cuando nuestros hijo juegan entre arco iris , allá en el cielo.
No es fácil, aceptar que te hayas ido sin dejarme acurrucarte en mi pecho, sin poder mirarte a los ojos y asegurarme de que oigas que te quiero, que así como antes de concebirte te amé lo seguiré haciendo mientras espero ese maravilloso día que la fortaleza de nuestro amor se funda en un abrazo fuerte que de cuerpo a nuestras almas y que justamente compense todo este tiempo.

domingo, 6 de junio de 2010

Nunca imaginé que la vida y la muerte podían estar tan unidas en mi historia como descubri que podían estarlo.



Desde siempre tuve una clara conciencia del respeto que tenía sobre la vida de una persona, desde que mi razón buscó respuestas encontré en mi corazón la clara convicción de que la vida no se pone en duda, simplemente se enaltece sea cual sea el precio a pagar...
En mi adolescencia muchas veces escuché distintas y absurdas justificaciones para la interrupción de la vida, sin embargo yo jamás pude encontrar en ninguna de ellas la clara verdad para matar a alguien a cambio de cualquiera de sus verdades.....
Si, una vez mas me auto proclamo antiabortista, será por eso que aquel golpe de la vida me pareció el mas cruel, el mas bajo y el mas certero al mismo tiempo..... una vez mas aquello de .. “Dios sabe porque nos manda las cosas”, fue tan claro...
A mi, que me creía la mas fiel a su amor y que jamás iba a dudar de él, a la misma que defendía el don de la Vida sobre todo, a mi fue a quien el Padre le mostró una vez mas que no somos tan fieles como nos creemos y que al mas directo golpe se nos pone en Jaque aquel amor firme que decíamos tener... Yo pensé, ¿por qué a mi?, yo creí que por ser defensora de la vida nunca me podía pasar... pero ya vemos, no fue así, Él tenía mucho mas preparado para enseñarme y regalarme todavía...
Se cumplen 3 años de que el sueño mas esperado detuviera su marcha sin pedir permiso, sin darme la mas mínima señal....
No hace mucho tome coraje y pedí la eco y con ella el informe que decía que mi bebe dejaba de vivir en este mundo sin la mas pequeña señal de alerta, tan insolentemente la vida de mi pequeño sueño guardado por tantos años se desmoronaba sin siquiera saberlo.
Si los cálculos de los doctores no fallan mi bebe dejó de vivir entre el 5 y el 6 de junio. (Aclaro que yo me enteré unos cuantos días después, mas bien una semana después se nos planteaba la posibilidad y 15 días después nos lo confirmaba, 20 días después de que su corazoncito se detenía nos separaban definitivamente. Ni mi cuerpo quería dejar de abrigarlo ni el suyo quería irse del nido que había preparado para él...)
Unos días después, un día de fiesta, fue justamente la noche donde nos encontramos con muchísima gente muy querida a festejar.... donde esta mamá súper orgullosa recibía las felicitaciones y los elogios de muchos amigos porque una vez mas apostaba a la vida sin saber que tanta euforia se esfumaba sin siquiera imaginarlo.
Confieso que todo este tiempo hasta que me animé a buscar la eco de esos últimos días nunca dejé de preguntarme si algo de lo que hice esa noche pudo ser la causante de su muerte. Siempre pensé si esa noche tal vez bailé mucho, tal vez reí mucho. Tal vez hable mucho de lo feliz y orgullosa que me sentía porque por cuarta vez en mi vida mi vientre se regocijaba con mas vida, tal vez demasiado amor era incompatible con esta vida y sin saberlo pretendía vivir un poco el cielo en la tierra.
Tal vez tenia que esperar para que tanta felicidad colmara mi alma una vez mas. Es por esto también que agradezco haber podido decidirme e ir a buscar aquella eco, con ella muchas dudas fueron aclaradas y muchas culpas aplacadas.
Si hoy analizo el tiempo que pasó desde que confirmé su llegada hasta que tuve cruelmente que aceptar que no estuviera mas resguardado en mi vientre, fue tan poco, tan mínimo que mas me molesta saber que ya paso, que dejó en mi un sabor a ausencia que por momentos creo me es imposible de tapar con el sabor de su existencia. Estoy segura de que el hecho de que pudiera haber seguido con mi embarazo unos meses mas no apaciguarían este dolor pero ante tan breve estadía no puedo evitar soñar con un poco mas..
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...Mi amor mi vida, hijit@ de mi alma.... solo muy pocos podrán comprender que desde que confirme tu existencia hasta hoy solo puedo amarte, desde que te soñé, que fue mucho antes de mi pubertad, hasta hoy y por siempre te voy amar, sea cual sea el modo que la vida, Dios, el destino, o como quiera llamarlo el mundo, lo tenga preparado para nosotros, yo te acepto así, sin un cuerpo al que abrazar, al que besar ni amamantar, sin una voz a la que escuchar, sin ningún gesto fisco por hacer y con el compromiso de amar a un ángel y ser madre pura y exclusivamente en lo espiritual.
Te vuelvo a elegir así si es necesario, prefiero sin dudarlo ser tu madre de este modo antes de no haberlo sido nunca. Te amo del modo mas puro y mas juzgado, te amo desde el desconocimiento, te amo desde la inexistencia de lo palpable, desde la falta de tu cotidianidad, te amo sin jamás haberte tocado, mirado, olido, sentido, ni escuchado, te ame con el sentido mas pleno y purificado que Dios nos ha dado, el de la maternidad, te ame porque sos mi hij@, pura y exclusivamente porque soy tu madre. Te amo porque soy tu madre y lo seré por siempre.
Hoy no es el mejor día para escribirte, mis manos tiemblan mas que nunca, mis ojos se nublan por las lagrimas como aquel día, mi mente solo tiene las mismas palabras todo el tiempo, TE AMO, QUIERO VERTE, TE AMO, EXTRAÑO TENERTE, TE AMO, NO ME DEJES NUNCA...GRACIAS POR SER MI HIJ@ GRACIAS POR DEJARME SER TU MADRE...
Hoy compré muchas flores para vos, y lo seguiré haciendo todos estos días que son como mi Vía Crucis personal, cada día un porque, cada día un momento que se selló a fuego en mi alma.
Mas que nunca hoy te tiro muchos besitos al cielo para que te lleguen aunque estés a mi lado. Te amo, mamá.

martes, 18 de mayo de 2010

Algo quedó trunco en mi, quedo detenido sin explicación, como esperando que alguien saque pausa y todo siga..



Muchas somos juzgadas y poco comprendidas pero sería bueno que miraran desde este lugar nuestra realidad.. a quien quiera le presto un rato mis "anteojos" para que puedan observar desde otro lugar nuestro amor...
Si todos pudieran percibir lo que siente una mujer que esta gestando vida, que lleva en su vientre a su hijo para que después de parirlo poder alzarlo, porque el tiempo que una lo “abraza” en su vientre parece no alcanzarle y de pronto como un soplido de desgracia y horror se encuentra con una realidad cruel y desnaturalizada... la vida de su hijo fue mas corta que la suya, fue madre y lo llevó en su vientre pero jamás amantó ese cuerpito, jamás lo bañó, ni miró fijo a los ojos... nunca besó sus manos y escuchó con placer esos soniditos de su boca mientras dormía, ni siquiera nunca lo llegó a ver dormir... si pudieran por un instante observar nuestros corazones pensarían distinto...
¿Puede ser tan grande el amor de una mujer para amar sin ver, sin sentir, sin oler, sin escuchar a ese gran amor de su vida?.. ¿puede amar la presencia espiritual y atesorar los sentimientos de lo que iba a ser y no fue junto con todo aquello, poco o mucho que tenga que ver con él porque la presencia física ya no es?..
El amor es inexplicable, en todos los sentidos de la vida pero el amor por un hijo puede ir mas allá de todo; una mujer no puede amar a una hombre sin tener la mas mínima información de él, pero por su hijo puede desear dejar su vida a cambio de que él la recupere aun, sin que lo hubiese parido. Puede sentir un amor incondicional por sus amigos, pero si no lo conoció, si no compartió con ellos algo en la vida que los haga cómplices y compinches jamás sentirá nada de eso por ellos. Lo mismo pasa con cada integrante de la familia, para todos nuestras relaciones afectivas necesitamos tiempo, vivencias, buenos y malos momentos juntos, dialogo y mucho en común, sin embargo para amar a un hijo no necesitamos nada de esto, el Amor Es, simplemente, sin vueltas y sin mucho que explicar.
Para algunos esto es un mero capricho, para quienes perdimos a nuestros hijos es un sentimiento tan enraizado en nosotras desde antes de concebirlos que no es para nada extraño.
Fuimos soñando con nuestros hijos no solo antes de concebirlos o de formar una familia, fue mucho antes, en nuestra infancia ya fantaseábamos con ese momento, cuantas pensamos y pusimos a nuestros hijos nombres que guardábamos desde el jardín, nombres que les pusimos primero a nuestros muñecos. Nosotras, madres, sabemos que a un hijo se lo ama desde siempre, se lo espera desde siempre, se lo sueña desde siempre, se dialoga con él desde siempre y cuando llega el momento, ya sea como lo deseamos o intempestivamente ese amor Es en plenitud, es un amor maduro y seguro, un amor esperado por siempre y deseado para siempre.
El amor es mucho mas perfecto de lo que podemos imaginar desde estos cuerpos tan efímeros, el a amor no se limita al tiempo ni al espacio, el amor en si no se rige por tiempos ni espacios. No hay limite que pueda con él. Es el sentimiento mas pleno que todo lo puede. El amor es vida y quien ama vive y quien es amado esta vivo en quienes lo aman. Nuestros hijos no nacieron, pero existieron y existen en el amor. Nuestros hijos Son, eso nos basta.

viernes, 14 de mayo de 2010

La búsqueda del Amor en el amor que sentimos.


Inevitablemente por mas maduro que este nuestro duelo no podemos evitar sentir un vacío físico de nuestros hijos cuando les ha tocado ponerse alas y pasar el velo de lo limitado. Ante esta necesidad urgente que nos reclama cada día nuestro corazón y nuestro cuerpo, podemos optar por permitirnos torturarnos por lo que no fue y victimizarnos dejando de vivir un poco mas cada día, siendo así egoístas con esta maternidad que nos tocó, o plenificar nuestro amor, multiplicarlo, hacerlo vida y obras, actos de amor por el amor que nos dan día a día nuestros hijos alados.
Yo he comprendido que mas allá de lo que piensen los demás viviré con todos los recuerdos de mi bebe en mi vientre, pero eso no quita de que siga avanzando, ya no lloro desconsoladamente a cada momento, no me replanteo mi fe, ni me pregunto reiteradas veces al día ¿por que a mi?.
Generalmente se cree que si lo superaste ya no necesitas hablar de ellos, guardas todas sus cosas en una caja que archivas en algún lugar donde pueden pasar años antes que lo vuelvas a ver, ese es un terrible error.
Muchos se deshicieron de todos los recuerdos físicos que les quedaron de sus hijos, llevan una vida aparentemente común, jamás hablaron ni siquiera con su familia de lo sucedido como tampoco con sus mejores amigos, nadie vio correr una lagrima por sus mejillas, por lo que se da por sentado que todo esta superado... muchas veces nos ponen un caso similar como ejemplo a seguir..
Cada ser humano es un universo único diferente e irrepetible, debemos respetar a cada uno por lo que es y porque solo el sabe cuanto devastó la tempestad en su alma.
Tenemos que aprender a respetar el derecho de la intensidad con que cada uno vive sus experiencias y tendríamos que guardar silencio antes de hacer alguna conjetura.
Muchos me vieron reír a carcajadas, muchos me vieron hablar esperanzadamente, muchos jamás escucharon de mi boca hasta el día de hoy del dolor terrible que me invadió perder a mi bebe. Jamás nadie pudo imaginarse que no hay un solo día en mi vida después de aquel 20 de junio, cuando me enteré que su corazoncito ya no latía, que pase sin que lloré desgarradamente por aquel desenlace.
No es hipocresía el mostrarme bien, es como me sale lo demás es simplemente Amor del bueno, del que a pesar de saber de su existencia espiritual mi limitación física de esta vida me sigue doliendo..
Me consuela saber que María, sabiendo la Divinidad de su Hijo lloró también a los pies de la Cruz. Me fortalece saber que Jesús mismo, Dios mismo, ante la muerte de su amigo lloró, él que sabia mas que nadie de la vida a la que íbamos a nacer lloró... Me da entonces consuelo y paz de saber que si lloro la perdida de mi hijo no soy débil, soy un ser que ama hasta el extremo.
Somos madres diferentes donde no nos detiene la ausencia de sus cuerpos, no nos detienen el vacío de jamás haberlos tenido, no nos detiene ni siquiera el que muchas no hayamos podido saber su sexo. A este amor no lo detiene nada, simplemente fluye, corre por nuestras venas, y se nos escapa por los poros, por el brillo de nuestros ojos y busca ser dador de amor.
Que expresemos este amor y le demos un lugar físico en nuestras vidas, ya sea con una foto, con sus cositas, con una eco, o con lo que nos lo haga visible es simplemente un modo de amarlos con algo físico, es nuestra necesidad ante la falta de ellos, es parte de nuestro orgullo de madres. Nosotras elegimos amarlos a través del amor que demos y tenerlos presentes es algo que nos hace bien, ¿quien que ama a su hijo quiere ocultarlo? Nadie!
Nosotras madres de ángeles vivamos ese amor como mejor podamos, hagamos por ellos cuanto mas podamos en obras y gestos de amor por los otros, y sin dudarlo dejemos que nuestros sentimientos fluyan como nos salga a nosotras. Lloremos a solas si lo necesitamos, lloremos en companía si podemos y nos hace bien, hablemos de ellos todo lo que queramos o guardemos silencio si eso nos parece mejor. Pero no neguemos esta maternidad nunca, porque si nos fue dada es para vivirla a pleno, entreguémonos a ella sin miedos, seguramente recibiremos muchos mimos de nuestros hijos a través de ellas!

miércoles, 12 de mayo de 2010

Reencontrandome con la imagen de aquella ecografía me reencontré con mis sueños.

Nunca pensé que con el simple hecho de tener en mis manos la ecografía de mi bebe, que no me quisieron dar en su momento, tantas cosas iban a ocurrir...
Por empezar es indescriptible la sensación de felicidad de poder tener ante mis ojos lo mas cercano a una foto que me lo muestre real y visible.
Que ocupara un lugar en mi casa como lo ocupaba en mi corazón y en mi vida era una deuda pendiente, hoy puedo decir una deuda cumplida.
No voy a negar que estuvo presente, el temor por la opinión del otro, de quienes puedan ofenderse por traer al presente claro y sin tapujos que mi realidad para muchos guardada en el ayer, iba a ser visible, lo siento por ellos, yo no les pido que sientan lo mismo, solo que respeten a mi bebe como a cualquiera de mis otros cuatro hijos.
Me sorprendió la reacción de las hermanas, orgullosas pidieron encuadrarla y dejarla a la vista de todos.
Pude por primera vez con los datos de la eco saber la fecha exacta en que mi bebe partió para ser un ángel. Siempre tuve la fecha de la intervención pero nunca supe cuando fue... hoy si y mucho queda claro.. al menos tendré un día donde mi dolor y mi amor sean comunión y guarde privacidad para ello si que nadie cuestione que lo hago sin saber cuando empezó todo..
Estoy dándome cuenta que en estos dos años y diez meses que llevo desde su partida el camino recorrido ha sido mucho y los pasos dados muchos mas de lo que reconozco.. Mucho ha transitado mi alma y mi mente.. mucha agua paso bajo este puente y en el mas profundo de los silencios me transforme en otra mujer. Siempre fui muy solitaria para los sentimientos mas profundos, esos que nos ponen en jaque, esos que nos hacen tan vulnerables que es mejor no mostrarlos porque es como estar desnudo, desarmado ante el adversario.. Quizás esa soledad que me caracterizó siempre sea la pieza clave en mi vida para poder rumiar en mi todo este tiempo, sin buscar tanto en la opinión del otro...
En esta soledad pude encontrarme conmigo y con todo aquello que siempre me aterro, desde la muerte, postura que me confundía y me descolocaba en mi propias bases, (yo creía en la vida después de la muerte y creo pero me aterraba pensar que algún día iba a morir y yo no tendría control sobre eso), hasta el sentirme abandonada, aislada, incomprendida, burlada, rechazada por quienes mas necesitaba, todos y cada uno de mis peores miedos se hicieron carne, tomaron vida en mi vida y me dieron batalla...
Hay días que quisiera permitirme aflojar, así como le presento pelea a la ausencia física de quien amo y a pesar de su presencia real en mi vida, me falte, me sea necesaria.. La vida va muy rápido, vuela y ya ni calculamos la fuerza del aleteo lo hacemos por inercia pura... no meditamos cada respiración, simplemente respiramos y así es como los días pasan y se suman del mismo modo que se sumaron logros, pequeños grandes triunfos que cuando miramos hacia atrás nos asombramos al ver que ya no somos quienes éramos, que mucho de lo que creíamos correcto en nosotros se tiró abajo y fue construido de nuevo.
Pude aprender de lo magnánimo del Amor, de su planificación mas allá de las barreras de este mundo en el que vivimos y que convive con el mundo de nuestros muertos, ellos tienen la ventaja de tener los “anteojos correctos”,
Ellos con su separación física dejaron caer esa cortina que los separaban del Todo, hoy ellos nos acercan con su amor a ese estado de plenitud ilimitada, nos regalan con su llegada a nuestras vidas y mas aún con su partida la presencia total de sus almas... hoy puedo al ver la ecografía en casa que quien llegó un día a mi vida derrochando felicidad para mi alma jamás se fue, como no se irán ninguno de aquellos que llegaron un día, simplemente pasan la barrera de lo limitado.
Muchas cosas dieron una vuelta de rosca, pero por sobre todo enfrenté ese miedo a reclamar un recuerdo que me pertenecía y temía ser juzgada por eso, me aterraba que lo hubiesen perdido, me intimidaba que me vieran como una desequilibrada reclamando algo que para ellos era un intento trunco de tener un hijo...
Ocurrió algo muy enriquecedor en estos días, aprendí a no prejuzgar y permitir que mi miedo por lo que pensaran paralice mis deseos y mis necesidades, aprendí a no quejarme por el prejuicio del otro cuando estoy siendo prejuiciosa con mis deseos... Aprendí... un paso mas en este largo camino..

jueves, 6 de mayo de 2010

El amor no sabe de tiempo solo sabe de amor...

Mi vida de pronto se lleno de luz, jamás pensé que tanta felicidad sería posible pero lo era, habías superado todas las expectativas que tenia respecto al día en que mi vientre volviera llenarse de vida. Era maravilloso, mi rostro se hacia cómplice de tu cuerpito pequeño que sonreía a través del mío. Soñé toda mi vida, y quienes me conocen saben que siempre hable de mi embarazo a los treinta y pico.
Ya tenias tres hermanos pero me faltabas vos y llegaste para cambiarlo todo...
Cuando me hice el test, segura que del resultado, mientras esperaba iba y venia frente a la imagen de la Virgen, la mire fijo le sonreí y fui a ver el resultado... solo dos pequeñas pero bien nítidas líneas violetas, y un SI para toda la vida!
Empecé a reír sola, a llorar, temblaba como una hoja y no podía dejar de sonreír!! Quería gritarlo, llamar a todo el mundo y contagiarles mi felicidad por tu presencia...
Hola mi amorcito! Hola mi vida soy tu mamá! Nunca me voy a olvidar que fueron las primeras palabras que te dirigí con el corazón que se me salía por la boca..
Unos días después fui al doctor y confirmó para felicidad mía y de tu papi que te prendías a mi vientre como lo hiciste a mi corazón para no dejarme jamás! Cuanta alegría cuanta indescriptible felicidad se me escapaba por los poros imposible de frenar cuando me mostró en la pantalla del monitor como tu cuerpito tan chiquito daba señales claras y concretas de que eras mi bebe, mi hijo real, estabas allí vivo, regalo de Dios, dador de Vida.
Hubo otra eco unos días mas tarde aprovechando otra consulta, y aprovechándome de la buena voluntad de mi doctor que sabia cuanto te espere, esta vez volvía con tu papi que todavía no te había visto. Ese fue el día mas odiado, el mas cruel que había imaginado en mi vida pero no el único el dolor recién empezaba....
Estaba en la semana nueve, todo dispuesto para escuchar tu corazoncito latir como lo habíamos hecho antes con tus hermanitos... El silencio mas frío y aterrador invadió el consultorio que unos segundos antes destellaba luces de mil colores... tampoco voy a olvidar el rostro del doctor que de una sonrisa paso instantáneamente a una seriedad que alertaba ... lo sentí, lo pude oler... -Que pasa?- Pregunte negándome a querer escuchar la respuesta... -Bueno...-. y ese bueno ya sabía que significaba que algo no andaba bien.
-No se escuchan los latidos.- Nos dijo.. Mi mundo empezaba a caer, el cielo se derrumba sobre mi y ya nada podía cambiar eso, solo un milagro..
Nos dijo que esperáramos unos días para ver si era que por la edad gestacional que no se podía escuchar todavía... pero yo sabia, muy a mi pesar que no era así.
Una semana después confirmábamos la realidad mas horrorosa de mi vida.
No podía comprender que sucedía, mi vida cambió, mi mundo cambio, todo lo que era hasta ese momento de colores se convirtió en gris. Todo lo que creía firme se desestabilizó. Aquellas cosas en las que creía las puse en duda, las pase por un filtro y con los meses muchas desterré de mi y muchas reafirmé. Me sentí por primera vez en la vida vencida. Morí en parte con su muerte.
Viví el duelo ante la mirada indiferente de muchos que decían quererme...
Vivo mi maternidad espiritual ante la mirada prejuiciosa de tantos. Fui dejando que mi vida como mi corazón se transformara, permitiendo que el amor de mi bebe así como el amor que yo tenia para él plenificara mi existencia, entregando mi alma para que aquel que me dio el Don de la Vida me reconfortara haciéndome ver que aun sin lo cotidiano de lo corpóreo me transportaba por nuevos caminos, descubriendo nuevos mundos y muchas almas que sabían de mi dolor.
He aprendido que este hijo tiene tanta presencia y realidad en mi vida como los otros cuatro, por lo que he decidido no permitirle a nadie que crea que tiene algún derecho para decirme a mi que mejor es olvidar lo vivido y que niegue su existencia.
El Amor no tiene cuerpo, no es palpable con nuestras manos, no es sonora para nuestros oídos, ni visible para nuestros ojos tan ciegos...
Gracias bebe mío por enseñarme tantas cosas y hacer de mi un ser dispuesto a amar mas allá de la vida!