domingo, 25 de julio de 2010

Un sueño recurrente, la llave...


No puedo llegar a comprender el porque de que ciertas imágenes y situaciones se repitan intensa y constantemente desde el día que perdí a mi bebe.
Como ya lo conté en otras oportunidades mi embarazo llegó a su fin cuando recién comenzaba a disfrutar de la noticia que tanto había soñado.
En un segundo control con mi ginecólogo y mi segunda ecografía no pudieron sentirse los latidos de su corazoncito, nos hicieron esperar una semana para ver si aún era muy pequeño para escucharlos. A la siguiente confirmaron que su corazón ya no latía. Me fui a casa con el mundo completamente dado vueltas, con un tsunami en el alma y el cuerpo que había devastado mi vida, o al menos lo que era mi vida hasta ese momento.
Las indicaciones médicas que siguieron fueron reposo, para evitar que estando en la calle o haciendo algún esfuerzo me sorprendiera una hemorragia, (como si yo tuviera ánimos en esos días para andar paseando).
Como nada ocurría ni la mas mínima perdida, ni una pequeña contracción me dieron mas medicación y unos óvulos pero nada... Yo hoy y a la distancia me doy cuenta que no comprendía lo que sucedía ni lo que debía suceder...
Siguieron las ecografías y con ellas mi confusión aumentaba, mi embarazo había culminado, “había perdido a mi bebe” pero seguía viéndolo en una pantalla, seguía dentro mío. Mientras todos esperaban que mi cuerpo lo despidiera como un desecho yo lo albergaba con todo mi amor esperando que el milagro ocurriera, que en un próximo control se escucharan sus latidos...
Sé que mi ginecólogo sabia sin que se lo dijera que en cada nuevo control era eso lo que mas deseaba y sin decirme nada volvía a subir el volumen y permitía que escuchara que no había latidos... Ese simple gesto, tan insignificante para algunos para mi fue una “tranquilidad” al momento de recordar y saber que no hubo dudas.
Pero si hay algo que me dejó un sabor amargo que nadie podía evitarme fueron los pasos previos al quirófano, desde la declaración que firme donde decía que comprendía los riesgos del legrado hasta tener que leer desde el mínimo detalle de lo que me iban a hacer y le iban a hacer a mi bebe, los instrumentos que se utilizarían, sus formas y su modo de usarlos.
El prequirúrgico, otra situación por la que una tiene que pasar y donde se enfrenta a las miradas y los comentarios mas inapropiados de la recepcionista del laboratorio, la enfermera, el cardiólogo y cada uno con los que te toca hacer algún trámite y quiere saber que sucedió, hasta el que insinúa si provocaste el aborto...(por suerte no en todos los centros médicos hay de estos personajes y se sabe que del mismo modo están aquellos seres compasivos que nos contienen y acompañan, gracias a Dios también me tocó conocerlos).
Para quienes amamos a nuestros bebes desde antes de nacer sabemos que cada pequeña célula de su ser es maravillosa, es un tesoro en desarrollo.
Muchas veces me soñé en aquel quirófano dormida, con mis brazos en cruz completamente alejada de mi cuerpo... conectada al electro y al oxígeno, con las vías en mis brazos, escuche los sonidos de los instrumentos, ese olor tan particular del lugar, mis piernas (en posición tan natural para mi en el parto), risas, charlas, comentarios habituales entre compañeros de trabajo alejados de mi dolor, sola, destruida, atormentada por caer en la realidad de que estaban lastimando, arrancando un embrión, desterrando de mi cuerpo a mi bebe... a ese tesoro que ya no se desarrollaría jamás en mis entrañas, no se alimentaría nunca de mi pechos, no saltaría en mi vientre...
Redescubrí gracias a ese amor que vienen a dejarnos estos bebes, que aquellas técnicas quirúrgicas lo habían separado físicamente porque nosotros solos no podíamos hacerlo aún, pero era tan grande, profundo y conciente ese amor, era tan real y comprometido que por mas que esta sensación de mi vientre vacío haya quedado en mi para siempre puedo afirmar que en mi corazón se instaló la certeza de su llegada y mi vida.
Por mas que todos cuenten como hijos míos los que pude parir, yo orgullosamente se y digo sin pudor que mi corazón parió un hijo para la eternidad..
Mi bebe es real, aunque algunos no comprendan la realidad de mi maternidad y crean que es simplemente una creación de mis deseos para consolar aquella pérdida.
Me duele y me dolerá toda la vida su ausencia física y lo admito como así debo admitir que la realidad de su corta estadía física en esta vida me llenó el alma y me hizo crecer...
Morí un poco aquel día, desgarraron mi cuerpo junto con el suyo y ese recuerdo me aterra. Nací también junto con el aquel día a un mundo donde lo material es pasado, donde respiro y me alimento mas de lo interior y sensitivo que de cualquier otro modo.
Tal vez ese sueño tan monótono y persistente que a pesar del tiempo aún continua visitándome es la puerta que me conecta con aquellos días, es la llave del cofre donde guardo los recuerdos mas concretos de que mi bebé estuvo en mi y no solo fue un deseo de toda la vida que llegara, sino que llegó y se quedó para siempre.
Ni él quería desprenderse de mi vientre ni yo quería que lo hiciera.
No pudimos evitar la separación física y no me quedó mas que aceptar que se instalaría en mi corazón de un modo mucho mas pleno que cualquier otro afecto.
Tal vez este sueño me muestre no el día que desprendieron su pequeño cuerpecito de mi, sino que me haga ver el momento en que parí a mi bebe para la eternidad, y en aquellas escenas tan auténticas pueda reconocer el comienzo de esta maternidad diferente.
Parada de este lado de la calle puedo comprender después de tanto esquivarle a este sueño que cada vez que vuelva a encontrarme flotando en aquel lugar que tanto me une a mi bebe, observando una vez mas aquellas escenas no intentaré salir corriendo desesperada, no me despertaré deseando que no vuelva a ocurrir, simplemente pondré mis manos en mi pecho y diré: Te amo y te amaré por siempre!
A Santino o Lucía.

jueves, 15 de julio de 2010

Vientre incompleto.. corazón suspendido ...sueño del que me despertaron antes que terminara..



No se si a alguien le pasó esto que me pasa a mi últimamente, mas a menudo de lo que yo pensé, porque en un principio creí que iría desapareciendo esta sensación con los años..
Me encuentro de pronto con mi mano sobre mi vientre, buscando el calor de mi ángel dormido, es como si mi cuerpo no pudiera comprender todavía de que nunca va a llegar el día que mi panza explote de vida como debía suceder.. Es como si se hubiese quedado esperando mi mano poder sentir sus movimientos y no se resigna a la realidad de que jamás pasará. Por momentos pienso si esta mala jugada de mi inconsciente no es las que el reclamo físico de mi propio cuerpo... El había engendrado una vida, que crecía, se desarrollaba, era bienvenida y festejada, celebrada con el mas completo amor y de pronto cuando recién todo empezaba, mucho antes de zambullirse a este mundo se desvanece, y con el se esfuman sueños, deseos, caricias, canciones de cuna, perfumes, sabores... y el cuerpo no comprende porque tal vez la mente no termina de comprender. Tal vez el espíritu se entregue a esta forma de maternidad pero lo humano, lo limitado de esta vida no termina por comprenderlo nunca, tal ves el espíritu madure mas y mas con los años pero lo limitado y pequeño de este cuerpo tan terreno no termine de aceptarlo nunca..
Dejo mi mano ya sin culpa, sin sentir pudor porque alguien me vea, si, ya no está allí su pequeño cuerpo dormido, pero estuvo allí, se formo allí y en ese cálido lecho se durmió para despertar nuestro amor al mágico sueño de lo infinito..
Gracias mi amor, gracias por tus mimos..

miércoles, 7 de julio de 2010

El tiempo cura, pero tambien aclara ...


Siempre sentí que algo de mi murió con mi bebe, sigo pensando lo mismo con mas firmeza que nunca.
Hace diez días cumplí 35 años, hace diez días se cumplieron 3 años de que entré a un quirófano para que mi vientre se vaciara de mi regalito de Dios.
Hoy ya con muchos pasos dados en este duro camino puedo confirmar mi pensamiento con mayor claridad, parte de mi murió aquellos días de junio del 2007 cuando me decían que los latidos de mi bebe no se oían, que su cuerpito ya no tenia vida, cuando me sometí al horroroso momento de saber que entraba a un quirófano par salir sin mi amorcito..
Ese día murió mucho que había en mi y no sabía, murió en mi ese egoísmo que no pensé que tenia, murió la indiferencia ante el dolor del otro, murió ese pudor de no hablar con quien había padecido un dolor semejante para no empeorar las cosas. Esa mañana desterraron de mi esa seguridad ficticia de creerme que puedo manejarlo todo y descubrí con la cicatrización de las heridas y los pasos que fui dando en este duelo eterno que el amor es mucho mas de lo que pensé y me permití sentir, que fui muy pobre como madre, miserable como amiga, avara como creyente, pobre de corazón conmigo misma, demasiado critica con lo errores ajenos, fui poco cariñosa con quienes necesitan de consuelo pero mucho mas con mis seres amados.
Descubrí en mi tantos defectos que me estremecieron y jamás pensé que tenía, siempre me creí una buena persona y simplemente fui una mediocre en la vida. Ese junio hace tres años con mi bebe murieron grandes partes de mi, murieron muchos sueños, muchas ganas de, murió todo el cariño que había guardado desde mi niñez para ese bebe que siempre dije que nacería para esa época de mi vida... cada bello gesto que guarde para mi pedacito de cielo se fue llevándose consigo un poco de todo eso horrible que había en mi...
Mi bebe no iba a pasar por mi vida como un simple fracaso, pasó y pasa por mi vida dándome la mayor lección que ningún gran maestro pudo darme..
Se que queda mucho por corregir en mi, queda mucho por purificar y mas todavía queda muchas cosas buenas que si hay pero que necesitan del alimento que da el compromiso para seguir creciendo, pero no desespero, a pesar de haber aprendido de que la vida es corta, mucho mas de lo que creemos se que mientras no nos quedemos quietos y mantengamos nuestro corazón en movimiento seguimos avanzando.
Sigo día a día deseando sentir algún día su cuerpito contra el mío y fundirnos en un abrazo y poder llenarlo de mimos, mientras tanto seguiré embelleciendo mi alma para que cuando podamos mirarnos a la cara tenga mas cosas por las que darle las gracias a mi bebe y menos por las que avergonzarme..
Maternidad compleja y sencilla esta. Maternidad del cielo y de la tierra, maternidad que nos compromete con ser mejor para el mundo porque nuestro mundo deja de ser solo nuestro hogar. Nuestros bebes nos muestran que en lo limitado de lo material moriríamos y sin embargo en la plenitud del amor somos libres y partes de todo.. Maternidad bella la que nos ha tocado que nos compromete a ser mejores no solo para nuestros hijos sino para el mundo..

viernes, 11 de junio de 2010

Como lo vives tu, como lo vivo yo...


Siempre me pregunto el porque de que para algunas mujeres la perdida de sus embarazos es tan terriblemente dura y para otras es algo movilizador, donde dicen no necesitar vivir un duelo porque no lo viven como la muerte de un hijo.
Supongo en una lista interminable que me he hecho que la ignorancia predomina en mucho de esto, por ejemplo:
No creen en la realidad de un hijo porque el embarazo pudo haberse interrumpido en sus primeros tiempos, porque se cree que todavía no era una persona, porque era muy chiquito.
Porque todavía su vientre no se notaba, porque no llegó a sentir las primeras pataditas....
O porque no soñara ese hijo desde toda su realidad, esa que va desde antes de ser concebido.
Hay quienes creen en un hijo solo después de ser parido o después de bastante tiempo compartido fuera del útero menospreciando el valor de esa vida según el tiempo de su existencia.
No puedo tolerar imaginar mi vida sin ninguno de mis otros hijos como pensé que no iba a soportar vivir sin mi angelito...
Cuando mi amorcito dejo de vivir en mi vientre pensé que todo se terminaba ahí, no había nada que me dejara seguir viva, ni siquiera tenía fuerzas para mis otros hijos, no era falta de amor sino todo lo contrario, era un amor que me superaba y me desbordaba el alma y el cuerpo. El tiempo me mostró que jamás iba a dejar de ser madre mientras yo tuviera en mi corazón la convicción de ese amor que viví y que dejó una huella imborrable en mi. Fue así como debí asumir la realidad y sus consecuencias, era la madre de un angelito me gustara o no.
No puedo decir SI! ME GUSTA!! Porque sería lo mas hipócrita de mi vida, se que es un amor tan grande y maravilloso en el que a medida que uno se va dejando adentrar descubre un mundo diferente y completamente desconocido, donde el amor es pleno realmente y nada mas importa, pero hay días en los que quisiéramos no tener que ahondar tanto en este mundo desconocido de nuestros propios sentidos y sentimientos y quisiéramos manejarnos con lo común y cotidiano de lo palpable, y ante la imposibilidad de esto la frustración nos gana la batalla.
No somos ni malas madres, ni es que le ponemos pocas ganas a este amor, simplemente somos madres con los pies en la tierra y atadas a este mundo tan material que vivir el plano espiritual plenamente nos cuesta mucho, como si tuviésemos que vivir en trance permanente para no desconectarnos en la frecuencia de lo real y total y que este suelo nos retenga en esta vida a medias...
A cada una, nuestras manos nos piden tocar esa piel tan suave que jamás descubrimos en un baño.
Nuestros oídos sienten la necesidad de el mas mínimo sonido de su corazón hoy y ahora.
Deseamos oler como si fuera que nos falta el oxigeno que nos mantiene con vida. Hablamos a sus mas pequeños e inmensos recuerdos, mirando aquel objeto, una eco, las ropitas que les preparamos, el test de embarazo, lo que sea que le pertenezca y nos una a ellos porque nuestros ojos y nuestra voz son como un código indescifrable juntos y se necesitan uno al otro para establecer esa conversación.
Con el tiempo esto también lo comprendemos, no son necesarios para estar en contacto con ellos pero si es para nuestro corazón dolido un mimo directo y certero.
Son nuestros tesoros del alma y de esta tierra que pareciera que muchas veces esta sociedad que no comprende nos exige como si fueran la prueba de sus existencias.. aunque aún con ellas mira desconfiada de costado, desvalorizando esta maternidad tan sacrificada y repleta de amor como cualquier otra.
Cada una debe descubrir el porque esta y no de la otra, seguramente hay una respuesta yo por lo pronto subí a esta barca e intento capitanearla, enfrentándome a las tempestades y disfrutando de los días calmos... Buscando que no me ahogue ninguna gran ola y aprendiendo cada día un poco mas de cómo sobrevivir en medio de este naufragio de sueños rotos.

martes, 8 de junio de 2010

Palabras para mi ángel♥


Me abandono en este amor, aunque muera de miedo, aunque la frialdad de tu ausencia me hable en silencio.
Me arriesgo a todo o nada porque la nada ya la tengo y todo es vivir con el alma en el cielo, pisando muy firme este frió suelo.
Me deslizo entre nubes, busco tu voz en este aturdido juego, te intento hablar al oído para ver si duermes, te intento hablar al oído y ya no te tengo.
Debo aprender a abrazarte con el alma, porque mis brazos son torpes, podrían lastimar tus alas, podrían detener tu vuelo.
Quisiera ser tan etérea como lo sos desde aquel momento, quisiera no tener este cuerpo para no tener que sentirte tan lejos.
Quisiera pero no puedo, a mi me tocó esperar y mientras crezco te espero.
No corras tan fuerte entre las nubes, no ves que no comprendo y tengo miedo.
Me olvido que tu cuerpo es pura alma y me asusta que roces tus piernas corriendo estrellas en el cielo.
Vos que ya comprendes todos los misterio sabrás entender que las madres a veces cuidamos en exceso.
No es fácil ser madre en esta tierra y menos cuando nuestros hijo juegan entre arco iris , allá en el cielo.
No es fácil, aceptar que te hayas ido sin dejarme acurrucarte en mi pecho, sin poder mirarte a los ojos y asegurarme de que oigas que te quiero, que así como antes de concebirte te amé lo seguiré haciendo mientras espero ese maravilloso día que la fortaleza de nuestro amor se funda en un abrazo fuerte que de cuerpo a nuestras almas y que justamente compense todo este tiempo.

domingo, 6 de junio de 2010

Nunca imaginé que la vida y la muerte podían estar tan unidas en mi historia como descubri que podían estarlo.



Desde siempre tuve una clara conciencia del respeto que tenía sobre la vida de una persona, desde que mi razón buscó respuestas encontré en mi corazón la clara convicción de que la vida no se pone en duda, simplemente se enaltece sea cual sea el precio a pagar...
En mi adolescencia muchas veces escuché distintas y absurdas justificaciones para la interrupción de la vida, sin embargo yo jamás pude encontrar en ninguna de ellas la clara verdad para matar a alguien a cambio de cualquiera de sus verdades.....
Si, una vez mas me auto proclamo antiabortista, será por eso que aquel golpe de la vida me pareció el mas cruel, el mas bajo y el mas certero al mismo tiempo..... una vez mas aquello de .. “Dios sabe porque nos manda las cosas”, fue tan claro...
A mi, que me creía la mas fiel a su amor y que jamás iba a dudar de él, a la misma que defendía el don de la Vida sobre todo, a mi fue a quien el Padre le mostró una vez mas que no somos tan fieles como nos creemos y que al mas directo golpe se nos pone en Jaque aquel amor firme que decíamos tener... Yo pensé, ¿por qué a mi?, yo creí que por ser defensora de la vida nunca me podía pasar... pero ya vemos, no fue así, Él tenía mucho mas preparado para enseñarme y regalarme todavía...
Se cumplen 3 años de que el sueño mas esperado detuviera su marcha sin pedir permiso, sin darme la mas mínima señal....
No hace mucho tome coraje y pedí la eco y con ella el informe que decía que mi bebe dejaba de vivir en este mundo sin la mas pequeña señal de alerta, tan insolentemente la vida de mi pequeño sueño guardado por tantos años se desmoronaba sin siquiera saberlo.
Si los cálculos de los doctores no fallan mi bebe dejó de vivir entre el 5 y el 6 de junio. (Aclaro que yo me enteré unos cuantos días después, mas bien una semana después se nos planteaba la posibilidad y 15 días después nos lo confirmaba, 20 días después de que su corazoncito se detenía nos separaban definitivamente. Ni mi cuerpo quería dejar de abrigarlo ni el suyo quería irse del nido que había preparado para él...)
Unos días después, un día de fiesta, fue justamente la noche donde nos encontramos con muchísima gente muy querida a festejar.... donde esta mamá súper orgullosa recibía las felicitaciones y los elogios de muchos amigos porque una vez mas apostaba a la vida sin saber que tanta euforia se esfumaba sin siquiera imaginarlo.
Confieso que todo este tiempo hasta que me animé a buscar la eco de esos últimos días nunca dejé de preguntarme si algo de lo que hice esa noche pudo ser la causante de su muerte. Siempre pensé si esa noche tal vez bailé mucho, tal vez reí mucho. Tal vez hable mucho de lo feliz y orgullosa que me sentía porque por cuarta vez en mi vida mi vientre se regocijaba con mas vida, tal vez demasiado amor era incompatible con esta vida y sin saberlo pretendía vivir un poco el cielo en la tierra.
Tal vez tenia que esperar para que tanta felicidad colmara mi alma una vez mas. Es por esto también que agradezco haber podido decidirme e ir a buscar aquella eco, con ella muchas dudas fueron aclaradas y muchas culpas aplacadas.
Si hoy analizo el tiempo que pasó desde que confirmé su llegada hasta que tuve cruelmente que aceptar que no estuviera mas resguardado en mi vientre, fue tan poco, tan mínimo que mas me molesta saber que ya paso, que dejó en mi un sabor a ausencia que por momentos creo me es imposible de tapar con el sabor de su existencia. Estoy segura de que el hecho de que pudiera haber seguido con mi embarazo unos meses mas no apaciguarían este dolor pero ante tan breve estadía no puedo evitar soñar con un poco mas..
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...Mi amor mi vida, hijit@ de mi alma.... solo muy pocos podrán comprender que desde que confirme tu existencia hasta hoy solo puedo amarte, desde que te soñé, que fue mucho antes de mi pubertad, hasta hoy y por siempre te voy amar, sea cual sea el modo que la vida, Dios, el destino, o como quiera llamarlo el mundo, lo tenga preparado para nosotros, yo te acepto así, sin un cuerpo al que abrazar, al que besar ni amamantar, sin una voz a la que escuchar, sin ningún gesto fisco por hacer y con el compromiso de amar a un ángel y ser madre pura y exclusivamente en lo espiritual.
Te vuelvo a elegir así si es necesario, prefiero sin dudarlo ser tu madre de este modo antes de no haberlo sido nunca. Te amo del modo mas puro y mas juzgado, te amo desde el desconocimiento, te amo desde la inexistencia de lo palpable, desde la falta de tu cotidianidad, te amo sin jamás haberte tocado, mirado, olido, sentido, ni escuchado, te ame con el sentido mas pleno y purificado que Dios nos ha dado, el de la maternidad, te ame porque sos mi hij@, pura y exclusivamente porque soy tu madre. Te amo porque soy tu madre y lo seré por siempre.
Hoy no es el mejor día para escribirte, mis manos tiemblan mas que nunca, mis ojos se nublan por las lagrimas como aquel día, mi mente solo tiene las mismas palabras todo el tiempo, TE AMO, QUIERO VERTE, TE AMO, EXTRAÑO TENERTE, TE AMO, NO ME DEJES NUNCA...GRACIAS POR SER MI HIJ@ GRACIAS POR DEJARME SER TU MADRE...
Hoy compré muchas flores para vos, y lo seguiré haciendo todos estos días que son como mi Vía Crucis personal, cada día un porque, cada día un momento que se selló a fuego en mi alma.
Mas que nunca hoy te tiro muchos besitos al cielo para que te lleguen aunque estés a mi lado. Te amo, mamá.

martes, 18 de mayo de 2010

Algo quedó trunco en mi, quedo detenido sin explicación, como esperando que alguien saque pausa y todo siga..



Muchas somos juzgadas y poco comprendidas pero sería bueno que miraran desde este lugar nuestra realidad.. a quien quiera le presto un rato mis "anteojos" para que puedan observar desde otro lugar nuestro amor...
Si todos pudieran percibir lo que siente una mujer que esta gestando vida, que lleva en su vientre a su hijo para que después de parirlo poder alzarlo, porque el tiempo que una lo “abraza” en su vientre parece no alcanzarle y de pronto como un soplido de desgracia y horror se encuentra con una realidad cruel y desnaturalizada... la vida de su hijo fue mas corta que la suya, fue madre y lo llevó en su vientre pero jamás amantó ese cuerpito, jamás lo bañó, ni miró fijo a los ojos... nunca besó sus manos y escuchó con placer esos soniditos de su boca mientras dormía, ni siquiera nunca lo llegó a ver dormir... si pudieran por un instante observar nuestros corazones pensarían distinto...
¿Puede ser tan grande el amor de una mujer para amar sin ver, sin sentir, sin oler, sin escuchar a ese gran amor de su vida?.. ¿puede amar la presencia espiritual y atesorar los sentimientos de lo que iba a ser y no fue junto con todo aquello, poco o mucho que tenga que ver con él porque la presencia física ya no es?..
El amor es inexplicable, en todos los sentidos de la vida pero el amor por un hijo puede ir mas allá de todo; una mujer no puede amar a una hombre sin tener la mas mínima información de él, pero por su hijo puede desear dejar su vida a cambio de que él la recupere aun, sin que lo hubiese parido. Puede sentir un amor incondicional por sus amigos, pero si no lo conoció, si no compartió con ellos algo en la vida que los haga cómplices y compinches jamás sentirá nada de eso por ellos. Lo mismo pasa con cada integrante de la familia, para todos nuestras relaciones afectivas necesitamos tiempo, vivencias, buenos y malos momentos juntos, dialogo y mucho en común, sin embargo para amar a un hijo no necesitamos nada de esto, el Amor Es, simplemente, sin vueltas y sin mucho que explicar.
Para algunos esto es un mero capricho, para quienes perdimos a nuestros hijos es un sentimiento tan enraizado en nosotras desde antes de concebirlos que no es para nada extraño.
Fuimos soñando con nuestros hijos no solo antes de concebirlos o de formar una familia, fue mucho antes, en nuestra infancia ya fantaseábamos con ese momento, cuantas pensamos y pusimos a nuestros hijos nombres que guardábamos desde el jardín, nombres que les pusimos primero a nuestros muñecos. Nosotras, madres, sabemos que a un hijo se lo ama desde siempre, se lo espera desde siempre, se lo sueña desde siempre, se dialoga con él desde siempre y cuando llega el momento, ya sea como lo deseamos o intempestivamente ese amor Es en plenitud, es un amor maduro y seguro, un amor esperado por siempre y deseado para siempre.
El amor es mucho mas perfecto de lo que podemos imaginar desde estos cuerpos tan efímeros, el a amor no se limita al tiempo ni al espacio, el amor en si no se rige por tiempos ni espacios. No hay limite que pueda con él. Es el sentimiento mas pleno que todo lo puede. El amor es vida y quien ama vive y quien es amado esta vivo en quienes lo aman. Nuestros hijos no nacieron, pero existieron y existen en el amor. Nuestros hijos Son, eso nos basta.